Me
sentía muy a gusto y cuando
él notó que yo ya me
encontraba mejor, me dijo:
-Bueno,
me voy, tengo que ir a
trabajar.
Yo
me sorprendí y le dije
¿Por
qué no me habías dicho que
tenias que ir a trabajar? mira
la hora que es,
no dormiste nada, te quité tu
tiempo toda la noche.
El
sonrió y me dijo:
-No
hay problema, para eso estamos
los amigos.

yo
me sentía cada vez más feliz
y orgulloso de tener un amigo
así. Lo
acompañé a la puerta de mi
casa... y cuando él caminaba
hacia su automóvil le
grité desde lejos:
-Y
a todo esto, ¿por qué
llamaste anoche tan tarde?.
El
regresó y me dijo en voz
baja, es que te quería dar
una noticia... y le pregunté:
-¿Qué
pasó?
Y
me dijo:
-Fui
al doctor y me dijo que estoy
muy enfermo. Tengo cáncer.