Por la amistad que me
profesas,
Por mis defectos que no
notas,
Por mis valores que
estimulas,
Por mi fe que
alimentas,
Por esta paz que nos
transmitimos,
Por este pan de amor que
repartimos,
Por el silencio que dice casi
todo,
Por esa mirada muda que
reprueba,
Por esa mirada que
dice:
¡Amigo, vas hacia
adelante!
Porque no te callas y no
consientes,
Por la pureza de estos
sentimientos,
Por estar presente en todos los momentos,
aún cuando estás ausente
Por ser feliz cuando me ves
contento,
Por estar triste cuando estoy
entristecido,
Por reír conmigo cuando estoy
alegre,
Por reprenderme cuando estoy
equivocado,
Por mi secreto que siempre
guardaste
Por tu secreto que sólo yo
conozco,
Por darme cuenta que apenas lo
merezco
Por ese amor fraterno tan
constante
Por todo esto y mucho más yo te
digo:
GRACIAS, mi querido
amigo.